¿Cómo surge el ciudadano según Thomas Hobbes?


En el texto de cive: tratado filosófico sobre el ciudadano Hobbes elabora una detalla en lo que atañe al surgimiento del ciudadano. La pertinencia de tal explicación surge de la necesidad de proveerle a su propuesta política la firmeza sobre la cual fundamentar los elementos normativos que condicionan la conducta del ciudadano. La propuesta política de Hobbes sobre ciudadano encuentra su principio en la definición sobre derecho natural. Hobbes caracteriza el derecho como la libertad que tiene cada hombre de hacer lo que le viniese en gana para asegurar la conservación de su vida y la obtención de un bien futuro. Esto quiere decir, que el móvil humano está determinado  continuamente a adquirir alguna ganancia o conquistar alguna gloria, esto es la inclinación humana se funde por el reconocimiento de sí mismos. Si bien el derecho natural se funda de acuerdo a la recta razón con las capacidades y medios necesarios para preservarse a sí mismo, contrario el deseo de reconocimiento se entrelaza con el de conflicto. Además  aquel pese a la diversidad de pasiones humanas viene acompañado con otras dos causas de disgregación estas son: la competencia y la anticipación. Es decir, La igualdad natural el hombre de ello no se sigue que su actuar sea originado por la misma causa. Pues la diferencia entre las pasiones del hombre expresa la proclividad  voluncito a Hobbes “la voluntad de hacer daño en puede surgir en un hombre por vanagloria y por la falsa estima que tiene de su propia fuerza; en otro hombre puede que surja por la necesidad de defenderse a sí mismo, o a su libertad y sus bienes, contra la violencia de aquel”[1] 
En Hobbes el poder comprende ser la capacidad que tienen los individuos de sacar provecho de los medios necesarios presentados ante sí para garantizar un continuo porvenir. La constante inclinación humana se encuentra determinada por un deseo de poder. Hobbes especifica esta definición de poder determinando que en el existen dos clases, el poder natural y el poder instrumental, esto es unas facultades corporales o mentales, como la fuerza, la prudencia, la habilidad, la liberalidad, la elocuencia, y otras que en complemento con estas permiten adquirir otros, como la riqueza, amigos, siervos, honor y buena reputación. En virtud de ello Hobbes refiere el deseo de poder se fundamenta en la preservación de la vida, pero aquella halla su querella en  tres causas de disgregación, como lo son: la competencia, la desconfianza y la vanagloria.
En el deseo de los hombres de ser reconocidos y temidos por los otros, en virtud de esto es pertinente resaltar que aunque la naturaleza doto a todos los hombres de las mismas disposiciones con las que se procura su propia comodidad, de ello no se sigue que todos la hayan desarrollado en igual medida.  
Esto es cuando algunos sujetos desean obtener su propio beneficio y en relación a los otros no poseen la misma fuerza el otro el que se haya vulnerable, maquina un mecanismo mediante el que consiente podrá inhibir la acción del otro, este es la anticipación. Pues según Hobbes “el modo más razonable de protegerse contra esa desconfianza que los hombres se inspiran mutuamente, es la previsión, esto es, controlar, ya sea por la fuerza, ya con estratagemas, a tantas personas como sea posible, hasta lograr que nadie tenga poder suficiente para poner en peligro el poder propio”[2]. 
dota a todos los hombres de las mismas disposiciones con las que se procura su propia comodidad, de ello no se sigue que todos la hayan desarrollado en igual medida. Esto es cuando algunos sujetos desean obtener su propio beneficio y en relación a los otros no poseen la misma fuerza el otro el que se haya vulnerable, maquina un mecanismo mediante el que consiente podrá inhibir la acción del otro, este es la anticipación. Pues según Hobbes “el modo más razonable de protegerse contra esa desconfianza que los hombres se inspiran mutuamente, es la previsión, esto es, controlar, ya sea por la fuerza, ya con estratagemas, a tantas personas como sea posible, hasta lograr que nadie tenga poder suficiente para poner en peligro el poder propio”[3]. 



Bibliografía: 

Thomas Hobbes, De cive: Elementos filosóficos sobre el concepto de ciudadano,   Alianza, Madrid, 2000.
Thomas  Hobbes, Leviatán la materia, forma y poder de un Estado eclesiástico y civil, Alianza, Madrid, 1996.


[1]  Thomas Hobbes, De cive: Elementos filosóficos sobre el concepto de ciudadano,   Alianza, Madrid, 2000,  p. 59.
[2] Thomas  Hobbes, Leviatán la materia, forma y poder de un Estado eclesiástico y civil, Alianza, Madrid, 1996, p. 106.
[3] Ibíd., p. 106.

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